
Astilleros Nereo i l’associació de veïns dels Baños del Carmen de Màlaga han guanyat una batalla en el contenciós que mantenen des de fa temps amb l’ajuntament malagueny, a causa del projecte urbanístic que afecta la zona, del qual ja n’he parlat en entrades anteriors.
El 19 de febrer passat, la Conselleria de Cultura de la Junta d’Andalusia va dictar una ordre per la qual es resol inscriure en el Catàleg General del Patrimoni Històric Andalús, com a “bé de catalogació general”, l’activitat d’interès etnològic, carpintería de ribera de las playas de Pedregalejo en Màlaga.
En el punt tercer de la resolució es diu:
La carpintería de ribera posee unos valores etnológicos estrechamente ligados a los históricos. Las necesidades locales constructivas de embarcaciones tuvieron que ver directamente con las artes de pesca y con los condicionamientos geofísicos del mar Mediterráneo. Pero, a pesar de la desaparición de la pesca artesanal-familiar, quedan en las playas de Pedregalejo magníficos artesanos de jábegas, bucetas, sardinales y chalanas que conservan sus útiles tradicionales, y transmiten sus conocimientos a los jóvenes, perpetuando así una vieja y rica tradición artesanal sin cuyo conocimiento no es posible completar la historia de los malagueños.


Se trata de un patrimonio vivo y en evolución que testimonia la continuidad del pasado en el presente. Estas embarcaciones tradicionales malagueñas son expresiones materiales de un “nosotros diferencial” y forman parte de un sistema cultural dotado de significado, de valores, de comportamientos sociales, de adaptaciones ecológicas y de especificidades tecnoeconómicas. Pero sobre todo las barcas de jábega destacan por la especial carga significativa-simbólica que suponen para los malagueños. Forman parte de la historia local de las poblaciones costeras de Málaga, están presentes en multitud de representaciones iconográficas y en rituales religiosos y festivos, ayudando como elemento de reafirmación del “nosotros colectivo” y produciendo identificación en el territorio.
I en l’annex es descriu el bé catalogat:
Las playas de Pedregalejo son el lugar donde se llevan a cabo actualmente las actividades de carpintería de ribera, es decir, donde se construyen, se varan y se botan las embarcaciones tradicionales malagueñas. Desde época árabe y, más tarde, ya en 1628 se constata el desarrollo de esta actividad constructora, así como en el siglo XVIII la presencia de pescadores “ocupados” en el arte de jábega y de astilleros de barcas.
Los valores que aporta la actividad están, pues, también muy relacionados con el legado patrimonial pesquero. El oficio de la carpintería de ribera se combina a menudo con un abanico de actividades como la pesca, pues tanto la mano de obra de los Astilleros Nereo de estas playas como los maestros artesanos han surgido del barrio pesquero de Pedregalejo. La carpintería de ribera va unida a una cosmovisión, costumbres y relaciones sociales y laborales singulares.


Actualmente, tal artesanía se lleva a cabo en pequeños talleres, “chambaos” playeros y en instalaciones de los Astilleros Nereo. La carpintería de ribera es una artesanía que contiene unos conocimientos específicos y un saber hacer por parte de sus maestros o artesanos, unido a una producción u obra muy específica (embarcaciones típicas de Málaga), adaptada a las singularidades ecosistémicas, históricas y sociales del territorio andaluz y más en concreto al malagueño. El mantenimiento de estas embarcaciones es realizado por los propios dueños en la playa, en los pequeños talleres, o en el astillero cuando es necesario un arreglo de mayor envergadura.
Hay que resaltar la importancia de que esta actividad artesanal necesita llevarse a cabo fundamentalmente al aire libre, y en zona de playa, y en este caso lo ha hecho y hace en las playas de Pedregalejo, lo cual demuestra por otro lado la adaptación y sintonía de dicha actividad con el clima y paisaje mediterráneo.


Per mi un dels aspectes més interessants d’aquesta resolució és que vincula estretament el bé catalogat -aquesta activitat d’interès etnològic que és la construcció artesanal d’embarcacions-, al territori on es desenvolupa des de fa més de tres-cents anys: la platja de Pedregelejo. I també se citen els Astilleros Nereo entre els llocs on es desenvolupa aquesta activitat ancestral. Sembla, doncs, que atemptar contra aquest espai, contra aquest territori, seria atemptar contra el mateix bé catalogat i, per tant, protegit, ja que totes dues coses van unides. Es pot conservar, la construcció d’embarcacions, en un museu? Si es destrueix el barri, la platja, la drassana on aquesta activitat te l’origen i la seva raó de ser, es pot conservar aquest bé patrimonial? Sense entendre de lleis –i si m’equivoco, em corregiu als comentaris-, jo diria que aquesta resolució de la Junta d’Andalusia proporciona un argument de pes a la Plataforma Ciudadana para la Protección de la Carpintería de Ribera de Astilleros Nereo en la lluita per aconseguir els seus objectius.