17.11.13

Llibres de mar 3: "Nosotros, los ahogados"

“Nosotros, los ahogados” no és una novetat editorial. Es va publicar el 2010. Però és una novel·la excel·lent que mereix el seu lloc en una biblioteca de llibres de mar ben proveïda. Per això he volgut recuperar aquesta ressenya que vaig escriure per a la web d’Equatik, una editorial de llibres de tema marítim en format digital malauradament desapareguda. Com que el text ja no es troba per Internet, el penjo aquí amb la idea que pugui servir perquè altres lectors descobreixin aquesta magnífica obra. L’he conservat en la seva versió original, en castellà, tal com el vaig escriure. 

Coincidint amb la revisió d’aquesta ressenya per a publicar-la al blog, m’assabento de la publicació de “Lletraferit”, una revista cultural en valencià que edita l’editorial L’Oronella. “Lletraferit” fa una aposta decidida per la qualitat i per la valencianitat dels seus continguts. La qualitat gràfica salta a la vista, perquè està molt ben editada; i de la qualitat i l’interès dels continguts també en dono fe, tot i que això pot ser més subjectiu. Al qualificatiu de “revista cultural” cal afegir-ne un altre: “marinera”, perquè la cultura marítima hi és força present. Precisament, el primer número ofereix una entrevista en profunditat a Carsten Jensen, l’autor de “Nosotros, los ahogados”. I també hi ha un article sobre aquesta novel·la, titulat “Les ombres en la mirada”, de l’Àgueda Vitòria, bloguera, escriptora i marinera. L’Àgueda –a qui agraeixo haver-me descobert “Lletraferit”- parla de les nostres dones de Marstal; és a dir d’aquelles dones dels nostres pobles mariners que, com les de la novel·la, han viscut esperant i patint, sense deixar de mirar el mar. 

Veler mercant de Marstal. (Foto: Museu Marítim de Marstal)


Los ahogados de Marstal

¿Puede una mujer apartar a un hombre del mar? ¿Puede una madre joven y viuda de marinero apartar a su hijo del dramático destino que parece aguardar a la mayoría de hombres de Marstal: morir ahogado en el mar? ¿Qué extraño poder de seducción tiene el mar para que tantos hombres pongan su vida en sus manos y acepten con resignación su inexorable destino, como si formara parte de un orden natural? Son preguntas que uno se hace tras la lectura de la novela “Nosotros, los ahogados” (Salamandra, 2010), del danés Carsten Jensen, considerada por crítica y público la mejor novela danesa de los últimos 25 años. No estoy muy puesto en literatura escandinava, la verdad; pero no temo equivocarme si digo que esta obra hará muy felices a los lectores de novelas de tema marítimo, y aún más si, como el que suscribe, son unos apasionados del mar.

¿De qué va “Nosotros, los ahogados”? Es imposible resumir las casi 700 páginas del libro en unas pocas líneas. De manera muy superficial y sintética podría decirse que es la historia de varias generaciones del pueblo marinero de Marstal, situado al sur de Dinamarca, junto al Báltico, y cuyo puerto albergó la segunda flota mercante más grande del país, aunque de eso hace ya muchos años. La acción arranca en 1848, con un episodio de la guerra entre Dinamarca y los alemanes de Schleswig-Holstein, al otro lado del mar. Como en una de esas levas forzosas que hacían antiguamente las armadas europeas para reclutar tripulación, uno se ve embarcado de golpe y porrazo en un buque de guerra danés, en pleno fragor de la batalla, dando tumbos por una resbaladiza cubierta inundada de sangre, bajo una lluvia de metralla y astillas, con el estómago encogido por el pánico y el olor a pólvora y a carne quemada incrustado en la nariz. Tras ese arranque brutal, que te sumerge de lleno en la lectura, no puedes abandonar a los marineros de Marstal a su suerte y decides embarcarte con ellos en su apasionante navegar por los mares del mundo, desde el Pacífico Sur hasta las aguas heladas del Ártico. Un viaje de casi cien años que toma los rumbos más sorprendentes e inesperados, y que finaliza en 1945 con otro episodio bélico, esta vez con los marineros de Marstal a bordo de los convoyes aliados en el Atlántico Norte, huyendo de los submarinos alemanes. Y entre un extremo y otro, una galería de personajes fascinantes, con una fuerza tremenda, y cada uno con una historia que contar. En el trasfondo de todas las historias discurre la lucha de esos hombres por hallar su lugar en el mundo y congraciarse con ese destino grabado a fuego en sus vidas desde el momento mismo de nacer: el mar. Y en el corazón de esta fascinante novela-río o novela-mar, según se mire, la lucha de una mujer por liberar no sólo a su hijo, sino a todo un pueblo, de tanto dolor y sufrimiento. Pero mientras ellos construyen escolleras para proteger a los barcos de las olas, ella compra esos mismos barcos para dejarlos amarrados en puerto e impedir a los marineros de Marstal hacerse a la mar.  

"Els nens de Marstal pertanyíem al mar des del naixement", diu l'autor. (Foto: Museu Marítim de Marstal)

Se ha dicho, y lo suscribo plenamente, que en “Nosotros, los ahogados” hay ecos de Stevenson, Conrad y Melville, los grandes narradores del mar; viajeros y navegantes metidos a escritores, cuyo profundo conocimiento de la vida y de los hombres trasciende la simple novela de aventuras y pone al descubierto los rincones más oscuros del alma humana. Seguro que Carsten Jensen ha bebido de esas fuentes, pero el manantial más fecundo que alimenta su inspirada novela brota de su propio pueblo, Marstal, de su pasado marinero, de sus gentes, de su propia familia, de ese mar cercano que lo impregna todo y que parece regir las vidas de quienes habitan en sus orillas. “Aquí los niños pertenecíamos al mar desde el nacimiento”, declaraba el autor en una entrevista. Nacido en Marstal en 1952 e hijo de un capitán mercante cuyos restos descansan bajo las aguas del Báltico, Jensen sabe muy bien de lo que habla. Su novela es, en parte, fruto de su herencia genética y, en parte también, fruto de un laborioso trabajo de investigación en los archivos del Museo Marítimo de Marstal. A todo ese material hay que añadir los datos obtenidos a través de conversaciones y lecturas de cartas, diarios y escritos de todo tipo. En este sentido, Jensen une su voz de escritor a la voz de todas esas personas que, de un modo u otro, le han contado su vida a lo largo del tiempo, y construye una voz colectiva a través de la cual narra su historia. De ahí ese “nosotros” del título, que constituye uno de los grandes aciertos de la novela.

Cinco años tardó Carsten Jensen en construir este navío literario de gran porte, que tiene todos los ingredientes de la novela de tema marítimo: aventuras, tesoros, lugares exóticos, amistades y odios, lealtad y traición, crueldades y actos de una gran nobleza. Y todo ello contado con un lenguaje directo, limpio y sin asperezas, como una cubierta de madera lavada con piedra pómez. No hay concesiones a la nostalgia, ni al sentimentalismo. Incluso el amor, que también impregna parte de la historia, se muestra de manera descarnada y sin un ápice de romanticismo. Jensen no da tregua al lector; una vez te tiene enrolado en su barco, respirando el mismo aire cargado de fatalidad que respiran sus personajes, te mantiene en vilo durante toda la travesía. Pero lo que hace de “Nosotros, los ahogados” una gran novela es que la vida palpita con fuerza en cada una de sus páginas; y las almas de los marineros de Marstal que desfilan por ellas parecen haberse conjurado para pilotar esa nave hasta el puerto donde tienen su refugio los más hermosos buques de la literatura del mar.

Fitxa del llibre:

“Nosotros, los ahogados”
Carsten Jensen
Editorial Salamandra, 2010
ISBN: 978-84-9838-312-6
704 pàgines